Amar a Dios y unos a otros …

El Reino se construye con relaciones – auténticos, compañerismo corazón abierto, permanente – en primer lugar con el Señor … luego a otros … cada vez más grande en misericordia. Creemos que el corazón cambia y cambia la vida de uno a través de una conexión genuina con Dios y de que todos los flujos de verdadero ministerio.

Adoracion en Espíritu y Verdad …

Oír, creer y obedecer la Palabra de Dios y el Espíritu Santo (quien promete Jesús nos llevará a toda la verdad) a través de la aplicación práctica de los basados en la Biblia, Jesús, la enseñanza centrada en la adoración y el ministerio. Amar la verdad, vivir la verdad, decir la verdad en el amor.

La oración y la intercesión …

La oración genuina es esencial para el fruto tanto de la oración … en el “lugar secreto”, como en individuos y colectivamente, la asociación con los creyentes en Cristo. Una casa de oración para todas las naciones.

Ser un Ejemplo…

Tener el Carácter de Cristo es nuestra meta. Siervo de corazón, gente llena del Espíritu que abrazan la humildad, caminan en la abnegación, y los que sirven y prefieren a otros. Sabiendo que son apartados para los propósitos de Dios.

Ser intencional acerca de la unidad Biblica…

Intencionalmente llegar a todo hombre y mujer (socio-económico, educación, edad, religión, etc) para construir relaciones que son reales, duraderas y de amor – Adorando a Jesús juntos de toda lengua, tribu y nación. La diversidad étnica es la voluntad de Dios y nuestra voluntad.

Cumplir con el Ministerio de Isaías 61 …

De extensión, las misiones y los pobres están en el corazón de Jesús (y la nuestra) – que nos motiva a la acción. Predicando, sanando, proclamando, liberando, reconstruyendo … y todo lo que al Señor le sea glorificado.

De Fe en Fe …

¿Encontrará la fe cuando regrese? Elegimos crecer en la fe en todas las áreas de nuestro caminar con Jesús … para hacer “obras mayores” por el poder de su Espíritu … consistente con creciendo en los dones del Espíritu Santo … que se manifiestan por su fruto.

Yo y mi casa – serviremos al Señor …

Construyendo la próxima generación … alentando y equipando a nuestras familias a ser bendecidos en el Espíritu. La “pequeña iglesia” debe ser fuerte para impactar efectivamente el mundo que nos rodea. Que nuestro “techo” sea el “piso” para la próxima generación.

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